Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) fueron asesinados 13 obispos, 4.184 sacerdotes seculares, 2.365 frailes y 296 monjas, lo que equivalía a uno de cada siete sacerdotes y a uno de cada cinco frailes.
Madrid y 20 de diciembre de 1936. Paloma se encontró entre las ruinas de la casa de un vecino una imagen de la Virgen de la Pureza, de medio metro. Lo ha contado con todo detalle en su diario: “¡Qué pena me dio! La miraba y no podía macharme, parecía que sus ojos me suplicaban que no la dejase allí. Se me quitó el miedo como por encanto y no tenía prisa. Cogí la Virgen y la besé, del fondo del alma sentía que no podía separarme de ella. Si me cogen con ella me van a fusilar, pensé”.