El bombardeo del Pilar se refiere al lanzamiento de cuatro bombas sobre la Basílica de El Pilar por un avión republicano el 3 de agosto de 1936, pocas semanas después del alzamiento militar que desembocaría en la Guerra civil española. Ninguna de las cuatro bombas llegó a explotar, por lo que los daños al templo fueron menores, aunque las pinturas de la Virgen en gloria y santos mártires de la bóveda del Coreto de la Virgen pintadas por Goya quedaron dañadas irreversiblemente.